Avisar de contenido inadecuado

Homenaje a los maestros: Fernando Soto Aparicio: "Palabra Viva" - Jotamario Arbeláez: "Ciudad Hecha Palabra"....

{
}

Homenaje a los maestros: Fernando Soto Aparicio:

 

"RECITAL POÉTICO" presentación del libro: "Palabra Viva" - 2007 - URBANA - EL PRETEXTO - Homenaje al maestro Fernando Soto Aparicio, presentado por la poetiza Gladys E. Ortiz, el día 16 de enero de 2009, a las 2 de la tarde en la Biblioteca Internacional del Barco  - Trasatlántico - "NORWEGIAN SUN"

 

GLADYS ESPERANZA ORTIZ M. G.E.:

"En cuyas manos tiene la dimensión del verso… "

                                                                                                      José Félix Castro (El vate Castro)

"Dios quiere la luz de la verdad para todos; la luz de la eternidad a donde todos vamos, de esta tierra donde somos y pasamos..."

                                                                                                       G.E.

Y EXISTO TODAVÍA

 

¡Cuantos años, y

existo todavía!

¡Qué profundos designios

del Señor!

Los pasos son eternos,

su amor es infinito…

¿Cuál es su plan?

Bondadoso, Padre Dios,

mi vida está en tus manos,

forjadoras de mi ser, y,

mis derroches.

Abre un vacío de

tu eternidad, y llénalo

con la esencia, que

en mí depositaste…

 

Espero haber cumplido

tus designios…

Fernando Soto Aparicio - HOMENAJE - 2007

 Personales:

 Nació en el Depto. De Boyacá, el 11 de octubre de 1933,y reparte su afecto entre dos pueblos; socha, y Santa Rosa de Viterbo. Desde muy niño se dedico a leer, y la lectura ha sido su devoción, hasta el punto de que hace décadas lee regularmente 3 o 4 libros por semana. Su dedicación al ejercicio de la palabra ha sido la constante de su vida, y lo que lo identifica dentro de las letras continentales.

 Estudios:

 No hizo estudios regulares, pero ha convertido su vida en un ejercicio permanente de estudio. Tiene, entre muchos otros, los siguientes títulos:

1.- Doctor Honoris Causa, laureatus in literatura, de la universidad Philo

Bizantina de Miami, florida;

2. Doctor Honoris Causa, de la universidad Simón Bolívar de Barranquilla;

3.- Doctor Honoris Causa en humanidades, de la universidad Iberoamericana de ciencias humanísticas, de Buenos Aires;

4.- Profesor Emèrito en Literatura, de la universidad ASAM, de Roma.

5.- Miembro de la Academia Nazionale di Lettere, Arti e Scienze “Ruggiero

II di sicilia”, Palermo, Italia.

6.- Miembro correspondiente de la Academia de Historia de Boyacá, Tunja.

7.- Miembro correspondiente de la Academia Colombiana de la lengua, Bogota.

 

Publicaciones:

 Ha publicado 54 libros entre poemas, ensayos, teatro, cuento, novela, literatura infantil y juvenil. Centenares de artículos de periodismo investigativo o especulativo,  en diarios y revistas del país y del exterior.

Guiones para cine. Y más de cien mil libretos para programas dramatizados de televisión. Muchos de sus libros llevan años estudiándose en colegios y universidades del continente. Citemos solo unos: LA REBELION DE LAS RATAS, MIENTRAS LLUEVE, PUERTO SILENCIO, HERMANO HOMBRE, PROCESO A UN ANGEL, VIAJE A LA CLARIDAD, QUINTO MANDAMIENTO, LA NOCHE DEL GIRASOL, y muchos mas.

 Docencia:

 Ha dirigido numerosos Talleres Literarios, en distintas Universidades: Santo Tomas, la Sabana, Universidad Militar Nueva Granada, la Esap, etc. También talleres para escribir guiones de cine y para seriados y obras dramatizadas de televisión. Así mismo ha manejado las cátedras de autores colombianos, de expresión oral y escrita, y de creación literaria, así como de escritura y compresión de lectura.

 Lo actual:

 Sus mas recientes libros-tan beligerantes como todos los anteriores- han seguido siendo objeto de critica y estudio en todos los niveles de la docencia. Citemos Y EL HOMBRE CREO A DIOS (Grijalbo Mondadori, 2000); QUINTO MANDAMIENTO (Plaza & Janes, 2001): LA ULTIMA GUERRA (Hombre Libre, 2002); LOS HIJOS DEL VIENTO (Arango Editores, 2003), y LA NOCHE DEL GIRASOL (Plaza & Janes Editores, 2004) 


                                          "E. N. E." - 2007 - EL PRETEXTO - URBANA.


SIEMPRE

Siempre  habrá  una  mujer.  Habrá  un  camino

lanzado  al  horizonte  del  futuro.

Habrá  una   enredadera  contra  el  muro

y  en  la  copa  del  vértigo  habrá  vino.

 

Una  mujer  que  justifique  el  lino;

que  de  forma  a  la  flor, que vuelva puro

el barro gris, en el taller oscuro

en donde  el  alfarero  es  el  destino.

 

Simplemente  mujer,  fuego  y granizo,

agua  de  luz,  infierno  y  paraíso,

horizonte  y  pasión,  llanto  y  desvelo.

 

Mujer  que  aleje  nuestra  pesadumbre

y  que  con  el  milagro  de  su lumbre

nos  de  la  tierra  y  nos  acerque  el  cielo.

 _______________________________________________________________

Jotamario Arbeláez - HOMENAJE - 2005 - 

Quiero hacer manifestación de que, si bien conservo mis trazas de escritor y poeta de mis primeros tiempos de nadaísta sacrificado en aras de transformar el mundo

-cosa que se nos terminó haciendo difícil, aunque en realidad sí lo cambiamos, pero para peor-,

en la actualidad, y merced a mis actividades como escritor público a través de mis columnas de prensa, he derivado hacia características como el manejo de temas tomados de la realidad, de la realidad común inmediata o la rescatada por el recuerdo; he aplicado a esa realidad las dosis de ficción convenientes para hacerla deleitosa o impactante al espíritu del lector; he buscado en la redacción de las frases giros propios de la prosa de la modernidad, eliminando en lo posible metáforas y otras figuras y giros de cargada referencia lírica; y sobre todo he echado mano del desparpajo, la ironía, el sarcasmo, la polisemia, como elementos que, reforzando un humor desacralizante, puedan darle la mayor efectividad al texto, que yo calificaría, utilizado un término que utilizábamos ya en los comienzos del nadaísmo: “naditación”. :

Ante todo me disculpo contigo: Van, pues, dos naditaciones, con las que aspiro a ganar este año - 2005, el Premio Nacional de Periodismo.

                                                              Jotamario Arbeláez. -  Septiembre 13 de 2005. - Escritor homenajeado "Encuentro Nacional de Escritores" - Colombia 2005 / EL PRETEXTO / URBANA.                                                        

                                      

                                                        Jotamario Arbeláez - "E. N. E." - 2005.

Un cuento de navidad

 
     Vivo en Yumbo desde que nací, hace como 6 años, me llamo Jeisson. Mi hermano Ronald dice que es mi mamá.  Él sabrá por qué lo dice. Él ya es grande. Ya cumplió trece. Vivimos en la loma de Puerto Isaacs, solos, en la pieza más pobre del barrio pobre, con una cama que tendemos entre los dos. Compartimos una manta con la que nos quitamos el frío. Mamá se fue de la casa hace cuatro meses. Papá no existe. No nos llega agua ni luz. Nos alumbramos con una vela semanal y nos bañamos los sábados con una totuma en el lavadero del barrio. Mientras él va a la escuela yo me quedo porque no podemos dejar sola la pieza. Mamá puede regresar en cualquier momento. Ronald me cuida. Dice que se moriría si me perdiera. Madruga todos los días a la galería de mercado y allí recoge desperdicios de almuerzo que trae en una chuspa y a mí me da las partes más buenas. Siempre anda de mal genio mirando al suelo. Una vez se encontró mil pesos y nos los gastamos en Jols. Para cagar tenemos que salir de noche a la manga y hasta para ir a la manga me lleva siempre de la mano. Nos limpiamos con hojas de plátano que recogemos en el mercado. En el lavadero de guaduas, cuando no hay nadie porque todos están dormidos, él lava nuestra ropita y la de algunos vecinos para ganarse unos pesos. A veces yo lo ayudo para no sentirme inútil, pero él vuelve a lavarla porque no me queda muy limpia porque no me deja usar el jabón porque se le acaba. Él me está enseñando a sumar y me cuenta cuentos. El día de la Navidad va a llevarme a cine. Y me va a regalar una camiseta. Cuando nos estamos muriendo del hambre se aparece doña Rosalba con una vela y un platico de comida que comemos felices y a dormir después de rezar. Hágase tu voluntad, así en la tierra como en el cielo. Mamá sí vino en estos días, la noche de las velitas, con un señor que acababa de salir de la cárcel. Al pobre Ronald le dio una golpiza terrible porque había mucho desorden y no estaba el fogón prendido. Yo tuve que defenderlo colgándomele de las mechas hasta que nos dejó durmiendo en el suelo. Ojalá nos hubiera traído las caricias que le hacía a ese señor. Recogimos de los andenes muchas velitas a medio gastar para poder alumbrarnos. Creímos que mamá se iba a quedar para pasar la Navidad con nosotros pero se fue a los dos días. Anoche mi hermano me llevó a ver desde lejos una celebración con payasos y villancicos en la estación de policía. Yo estaba muy contento pero él se veía más achantado que siempre. Antes de que repartieran unas tajadas de ponqué decidió que nos íbamos, y así se lo dijo a doña Rosalba: que tenía algo muy importante que ir a hacer a la casa. En el camino me iba diciendo que era mejor suicidarse porque la vida es muy dura. Que no le dolía tanto la falta de comida pero sí la falta de amor. Pero si yo te quiero, le dije. Pero por eso sufro más, fue lo que me dijo, y debo salvarte. Llegamos a la pieza y prendió la última vela con el último fosforito. Yo me senté en la destartalada silla rímax de plástico, mientras él amarraba de uno de los palos del techo esa correa de lana tejida que mamá dejó por ahí tirada. Pensé que quería asustarme y me asusté tanto que le grité que no lo hagas, hermanito, que no me vayas a dejar solo, que por el amor de dios no te mates que yo voy a portarme bien y a ayudarte en todo. Pero él metió el cuello entre la correa, se subió al barandal de la cama y se botó al suelo. Pero no llegó al suelo. Se quedó pataleando en el aire. Yo gritaba pero nadie me oía. No sólo se iba poniendo morado sino que me sacaba la lengua y me miraba con los ojos salidos. Sentí que todo el cuerpo se me apretaba. En ese momento empujó la puerta doña Rosalba con su plato de arroz que se le cayó de las manos. Gritó tan fuerte que a ella sí la oyeron y llegó todo el barrio. Bajaron a mi hermanito y se lo llevaron al hospital pero todos sabían que estaba muerto. Yo me quedé solo con doña Rosalba, quien me abrazaba llorando, pero el arroz no me entró. Pensé que era verdad que mi hermano era mi mamá. En ese momento se apagó la vela y era la última.

(Así van nuestras navidades. No solo se viola, se secuestra y asesina a los niños, como comenté en la columna pasada, sino que de pavor y tristeza se están matando ellos mismos. La presente es una versión libre, con base en una noticia aparecida en El País de Cali, el 17 de diciembre de 2004).

    

{
}
{
}

Deja tu comentario Homenaje a los maestros: Fernando Soto Aparicio: "Palabra Viva" - Jotamario Arbeláez: "Ciudad Hecha Palabra"....

Identifícate en OboLog, o crea tu blog gratis si aún no estás registrado.

Avatar Tu nombre